(Por Lucas Ghi* especial para Quinto Poder Conurbano) Me parece que, como pocas ciudades, Morón expresa la identidad a partir, sobre todo, del derrotero que tiene este pueblo y este territorio desde su fundación allá en el siglo XVIII en tanto paraje colonial de fuerte sesgo económico vinculado a la actividad rural,sus primeros caseríos, sus familias más tradicionales (que hoy le dan nombre también a distintos cascos urbanos y hasta ciudades que conforman el ejido de Morón).
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Otros tiempos: Lucas Ghi cortando la torta en el 230 aniversario
de Morón (5 de octubre de 2015): Torta, sonrisas y festejos multitudinarios. |
De Fresco a Albistur Villegas.
Esa ciudad que durante el siglo XX también fue protagonista de episodios trascendentes de la vida política de la Argentina. Recordamos que desde el Colegio Militar salieron los cadetes que allá en 1930, el 6 de septiembre, derrocaron al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen. Que Fresco, el gobernador (uno de los máximos exponentes del régimen conservador que tuvo lugar durante la década del ´30), tuvo residencia aquí en el distrito.
Que fue un peronista como don César Albistur Villegas quien restituyó el nombre original de este pueblo, que había sido rebautizado en el marco de aquella asonada militar de 1930 como 6 de septiembre. A instancias de la restitución del orden democrático, don César vuelve a nombrar a esta ciudad como Morón, imponiéndole otra vez su nombre. Expandiendo esta ciudad (ya no sólo vinculada a actividades primarias, sino acompañando el proceso industrializador que vivía la Argentina) constituyendo las primeras naves productivas que signaron buena parte de la vida laboral, social y económica de nuestro país durante la segunda mitad del siglo XX, como La Cantábrica y algunas textiles, tal vez, como las naves insignia de ese proceso industrializador en el marco del proceso sustitutivo de importaciones.