
(El Palomar) En el marco de la sistemática política de persecución, despidos y vaciamiento que las autoridades macristas del Hospital Posadas están realizando desde marzo de 2016 a esta parte en el único nosocomio público polivalente en jurisdicción nacional, crece la preocupación de trabajadores y trabajadoras de esa dependencia ante la finalización de contratos el próximo 31 de diciembre.
Una Caza de Brujas.
Es que, lo que hasta diciembre de 2015 era un mero trámite administrativo donde los empleados que no pertenecían a la planta permanente del Posadas renovaban su relación de dependencia por 12 meses más, se convirtió desde entonces en una «casa de brujas», donde se dejó cesantes a cientos de trabajadores, siendo el caso más emblemático el de marzo de 2016 cuando se dejó en la calle a 638 familias. Luego de esa primera ola de despidos, se siguieron desvinculando no profesionales, enfermeros y ayudantes de enfermería, y profesionales médicos haciendo hincapié en el sindicalismo combativo, y en especialistas médicos (en particular de algunas prestaciones de mediana y alta complejidad que, desde la cartera de salud nacional, pretenden hacer desaparecer para cerrar servicios y "recortar el gasto público" en lo que atención a los más vulnerables corresponde).