(Morón) La última encuesta llegó a las manos de Ramiro Tagliaferro y la noticia corrió como «reguero de pólvora». "Hoy por hoy Lucas Ghi le está ganando a Ramiro Tagliaferro por 13 punto, cinco más que los sacados en las PASO", dijeron en el entorno del jefe comunal. Entonces sus jefes de campaña decidieron ocultar su apellido, cambiar el amarillo PRO por el rojo Moronense, pedir explícitamente el corte de boleta y despegarse lo más posible de su ex esposa María Eugenia Vidal y del presidente Mauricio Macri. Y, aunque optaron por ocultarles la información a sus allegados, todos saben esa realidad inapelable y, por eso, insistieron con más reparto de alimentos, computadoras, colchones y chapas; a esto le agregaron gorros, remeras, golosinas y zapatillas. Todo por un voto que los acerque al milagro.
Mientras esto ocurría, en paralelo, su bloque de concejales comenzó a disgregarse.
